FAQ – PHI

La contaminación del aire en interiores ha sido calificada como uno de los principales problemas sanitarios. La calidad del aire en el interior de las oficinas, residencias, hospitales, colegios, hoteles, etc., puede ser mucho peor que el aire en el exterior, aun en las áreas más limpias se pueden encontrar contaminantes que pueden afectar la salud de las personas.

Microorganismos (bacterias, virus, hongos, mohos), gases (olores y compuestos volátiles orgánicos) y partículas (polvo, caspa de animales, polen). Problemas de diseño de los sistemas de aire acondicionado o ventilación.

Materiales de construcción, productos de consumo, solventes de los productos de limpieza, pinturas, adhesivos, alfombras, muebles. Los CVO son gases emitidos por algunos sólidos o líquidos mediante un proceso llamado gasificación, y pueden representar condiciones adversas para la salud en el corto o mediano plazo.

Diseño deficiente de las cantidades de aire entrante y saliente.Mala distribución y mezcla del aire exterior. Insuficiente aire de reposición. Falta de mantenimiento preventivo. Cambio de cargas y actividades.

Los contaminantes del aire pueden ocasionar entre otros: alergias, síndrome del edificio enfermo, infecciones bacterianas y virales, infecciones respiratorias, falta de confort sensorial, contaminación microbiológica de productos.

Los expertos en calidad del aire en interiores consideran un edificio como enfermo cuando existen contaminantes en concentraciones por encima de los límites normales o cuando por lo menos un 20% de sus ocupantes presentan una variedad de síntomas comunes que únicamente se presentan durante las horas de ocupación del edificio.

Los ocupantes del edificio padecen desordenes agudos de salud o tienen problemas con su comodidad, como son: irritación del sistema respiratorio, edema pulmonar, náusea, vómito, irritación de la piel, cáncer, infecciones, riesgo de enfermedades cardiovasculares, gripa, asma, resfríos, envenenamiento, daños en los tejidos celulares.

Microorganismos como mohos, hongos, bacterias y virus; olores de cañerías, desagües, mascotas, humo de tabaco, etc., compuestos volátiles orgánicos emanados por alfombras, pegamentos, muebles, pinturas, barnices, entre otros. Mala ventilación y la falta de mantenimiento del aire acondicionado.

Primero se debe solucionar la causa del problema. La Tecnología PHI  sí puede eliminar los contaminantes del aire, y por lo tanto, los síntomas asociados a estos.

Virus, bacterias, hongos, humo, hidrocarburos, compuestos orgánicos volátiles (COV), olores a basura, tabaco, mascotas, comida y baños, solventes de las pinturas, gases de los escapes de vehículos a motor, toxinas y cetonas de aislantes, alfombras y muebles y adicionalmente puede oxidar algunos metales pesados.

Existen evaluaciones realizadas en laboratorio y en el mundo real que certifican la eliminación de microorganismos patógenos como:

Bacterias:  Estafilococo Dorado, MRSA (Estafilococo Dorado resistente a meticilina), Clostridium Difficile, Estreptococo Sp, Pseudomonas, Listeria, E. Coli. Virus: H1N1, Picornavirus, Influenza Aviar, SARS, Norwalk. Mohos/Levaduras: Strachybotrys Chartarum, Cándida Albicans.

Contáctenos para solicitar las evaluaciones.

El peróxido de hidrógeno al ser liberado al ambiente entra en contacto con los microorganismos, atraviesa su pared celular mediante un proceso denominado lisis, y los inactiva eficazmente al afectar su carga de ADN/ARN.

El peróxido de hidrógeno elimina olores y compuestos volátiles orgánicos convirtiéndolos en gas carbónico y agua como resultado de su proceso de oxidación.

Para cuantificar la reducción microbiológica se pueden tomar muestreos microbiológicos de ambientes, antes y después de implementar la tecnología. Para comprobar los efectos sobre la salud de las personas se puede comparar la estadística o el índice de ausentismo y el de infecciones nosocomiales. Los olores son más difíciles de cuantificar, el método más simple es el olfato. Los compuestos volátiles orgánicos requieren el uso de dispositivos especializados por lo que en algunos casos su medición puede ser costosa.

Sí. La purificación del aire empieza con el funcionamiento del equipo.

El peróxido de hidrógeno funciona muy rápidamente.

El peróxido de hidrógeno también actúa sobre las superficies, de manera que también se está eliminando la contaminación de la infraestructura de las áreas. Esto permite prevenir o eliminar la contaminación microbiológica de los ductos del sistema de aire acondicionado, que constituyen un foco de contaminación potencial, y de las superficies que están en contacto con productos que requieren de un estricto control microbiológico.

Sí. En efecto, deja en el aire el olor a aire puro o mejor dicho, cuando elimina los contaminantes del aire, lo que queda es aire puro con olor a limpio.

El peróxido de hidrógeno, basado en oxígeno e hidrógeno, es un oxidante amigable que existe naturalmente en el medio ambiente para su purificación. El peróxido de hidrógeno revierte a oxígeno y agua, sin generar compuestos químicos contaminantes ni generar condiciones de riesgo para la salud.

Por otro lado, nuestro organismo cuenta con un sistema de defensa a la oxidación que utiliza una mezcla especial de enzimas que catalizan las reacciones de oxidación haciéndolas prácticamente inocuas para las personas (incluso animales y plantas), pero mortales para organismos simples.

El límite de exposición a peróxido de hidrógeno en ambientes por 8 horas establecido por OSHA (Ocupational safety and Health Administration), NIOSH (National Institute of Ocupational Safety and Health) y ACGIH (American Conference of Industrial Hygienist) es de 1,0 ppm.

Sí. Al instalar un equipo de la Tecnología PHI, el peróxido de hidrógeno generado se diluye en el ambiente y se obtiene una concentración entre 0.01 y 0.02 ppm. Considerando que el límite de exposición a peróxido de hidrógeno establecido por OSHA, NIOSH y ACGIH es de 1.0 ppm, podemos afirmar que ésta es una tecnología segura para  ser utilizada en espacios habitados.

El peróxido de hidrógeno revierte a oxígeno y agua en muy corto tiempo, sin dejar residuos contaminantes, por lo que es una tecnología totalmente limpia.

La exposición prolongada a luz UV puede causar resequedad en los ojos y una sensación de quemadura.  No se recomienda mirar directamente la luz UV.

  • Sanitización integral de sistemas de aire acondicionado
  • Control microbiológico en espacios interiores
  • Prevención al contagio de enfermedades: reducción de ausentismo y de infecciones nosocomiales
  • Eliminación de gases (olores  y compuestos volátiles orgánicos – CVO)
  • Eliminación del “síndrome del edificio enfermo”
  • Se obtiene un aire acondicionado libre de virus, bacterias, hongos y olores
  • Permite obtener ambientes y superficies libres de microorganismos
  • Consigue aumentar la productividad y mejorar el confort de la empresa
  • Ayuda a proteger la salud de los pacientes
  • Permite disfrutar de un ambiente fresco y agradable
  • Extiende la vida útil de frutas y verduras

En cualquier espacio donde exista contaminación de olores y microorganismos en el ambiente, incluso en las superficies: oficinas, centros de contacto, auditorios, salas de conferencia, baños, bibliotecas, colegios, plantas de alimentos, cuartos fríos, áreas de almacenamiento, cuartos de empaque, laboratorios, casinos, clínicas, hospitales, consultorios médicos y odontológicos, centros veterinarios, morgues, hoteles, supermercados, gimnasios, talleres de pintura y de impresión, depósitos de basura, residencias, vehículos, botes, etc.

No. El fabricante, RGF Environmental Group Inc., no promueve sus equipos como dispositivos médicos.

Los equipos tienen garantía de un año.

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